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Abollan gira a Peña grillas en Oaxaca

Oaxaca,   jueves 12 de abril (Reforma) — En el día 13 de su campaña, Enrique Peña Nieto realizó una gira que incluyó reuniones ’secretas’ con ex gobernadores, reprimendas para frenar las pugnas internas del PRI y hasta manifestaciones de protesta durante un mitin.

Para arrancar su jornada, el mexiquense viajó hasta Guelatao, donde colocó una ofrenda floral en el monumento a Benito Juárez.

La guardia de honor duró apenas 20 segundos y la ausencia de simpatizantes en el lugar generó inquietud en el candidato.

“¿Dónde está la gente?”, cuestionó el abanderado presidencial del tricolor, quien pidió una explicación al coordinador estatal de la campaña, Heliodoro Díaz.

Tras el breve acto, Peña Nieto se trasladó a la capital oaxaqueña donde sostuvo una reunión privada con el gobernador Gabino Cué.

De acuerdo con los priistas, el encuentro se realizó en la casa particular del doctor Farid Mena Kuri, odontólogo del mandatario opositor al PRI.

Minutos después, el candidato se trasladó a un restaurante en la zona de San Felipe, para comer con la clase política priista de Oaxaca.

Ahí estuvieron presentes dirigentes locales y candidatos al Congreso, pero también polémicos personajes como el diputado federal Elpidio Concha y el militante Jacinto Pineda, El Diablo, quienes estuvieron involucrados en la muerte a palos del profesor Serafín García, en 2004, durante la campaña del PRI.

Los ausentes fueron los ex gobernadores Ulises Ruiz, José Murat y Heladio Ramírez, quienes fueron convocados a participar en el encuentro.

De acuerdo con fuentes del tricolor, ninguno de los ex mandatarios aceptó compartir la mesa de manera pública, como consecuencia de las diferencias que mantienen desde hace varios años.

Ante la evidencia de los problemas internos, Peña Nieto endureció su discurso.

“Las diferencias internas, por más legítimas que sean, no pueden distraernos del objetivo mayor y más importante.

“No vamos a llegar al objetivo sólo por la inercia o porque vayamos muy bien en la distintas mediciones. Asumamos responsabilidad”, regañó.

Demandó a sus correligionarios trabajar no sólo para ganar la Presidencia de la República, sino también la mayoría en el Senado y la Cámara de Diputados.

La exigencia del candidato se registró en medio de acusaciones entre priistas sobre una supuesta operación electoral para impulsar un “voto diferenciado” para Peña Nieto en la elección presidencial y para Diódoro Carrasco, candidato del PAN al Senado.

El reencuentro

Aunque no consiguió reconciliarlos en público, Peña logró reunir en privado a Ruiz y Murat durante unos 40 minutos.

Integrantes de su equipo de campaña indicaron que los ex gobernadores fueron citados en una oficina del aeropuerto de Oaxaca para hablar sobre la necesidad de garantizar el triunfo en la entidad.

“Se habló de coordinación para ganar no sólo la Presidencia, sino para ganar Oaxaca. Hablamos de fortalecer las campañas en Oaxaca y algunos puntos de trabajo del PRI”, reveló uno de los priistas que atestiguaron el encuentro.

El de ayer fue el primer encuentro que sostienen Ruiz y Murat luego de seis años desencuentros y rivalidad.

La disputa entre los ex gobernadores y sus grupos le ha costado al PRI no sólo divisiones internas, sino hasta la derrota en las elecciones locales de 2010, cuando perdió por primera vez la gubernatura.

Las protestas

Además de encarar los problemas internos de su partido, Peña Nieto también enfrentó manifestaciones de un grupo de inconformes que protestó durante el acto masivo en la Alameda central.

Cerca de 30 jóvenes de la organización “Voces construyendo autonomía y libertad” (Vocal) corearon consignas y mostraron pancartas para descalificar el candidato del PRI.

“La prole oaxaqueña te repudia”, “Yo sí he leído más de tres libros completos”, “Di no a las taranovelas y sí a los libros”, “No votes por un ignorante”, “Ser guapo no te quita lo pendejo, leer si”, decían las cartulinas.

Los inconformes intentaron, sin éxito, burlar los retenes instalados por el equipo de seguridad del candidato.

La insistencia de los jóvenes sólo derivó en empujones y lanzamiento de botellas.

A pesar de los reclamos, Peña Nieto se concentró en su mensaje y en saludar al mayor número de simpatizantes posible, al grado de que rompió su propio cerco de guardaespaldas para trepar a dos torres formadas con bocinas.

El mitin, que fue amenizado por el grupo musical Los Kasikez de Chalcatongo -primos de Ulises Ruiz-, concluyó en medio de una leve llovizna.

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