GobOax Head

Acusan de pederastia a cura de Huitzo en Oaxaca

Autoridades de la arquidiócesis y de la PGJE lo solapan: familiares

San Pablo Huitzo, Oax. 19 mayo 2012, (La Jornada).- El padre de un menor denunció que su hijo fue víctima de pederastia por el cura Gerardo Silvestre Hernández, en la parroquia de este municipio y que aun cuando están enteradas, ni las autoridades de la arquidiócesis ni de la Procuraduría General de Justicia del Estado han actuado contra el agresor.

Pedro Mendoza Flores, comerciante ambulante, afirmó que los hechos ocurrieron en 2006, cuando su hijo Pedro tenía nueve años y cursaba el cuarto año de primaria.

Ese año el sindicato magisterial paralizó labores y, para aprovechar el tiempo libre, los padres del niño pidieron al sacerdote emplearlo de monaguillo. “Teníamos confianza en él, era joven, un sacerdote recién ordenado”.

Sin embargo, con el tiempo Pedro se volvió retraído y agresivo. “De repente ya no quiso ir al templo; se hizo rebelde, rezongón, pero también se aislaba. Maltrataba a los perros y los gatos. Le preguntamos qué tenía, si le había pasado algo, pero nunca nos dijo nada”, asentó.

“Un día me estaba ayudando a componer una combi. En eso llega un amigo que le dice: ‘acaba de llegar el padre y te está buscando’. Ya no terminó de ayudarme y se metió a su cuarto. Entonces lo va a buscar su mamá y lo encuentra con un cuchillo cebollero intentando cortarse las venas”.

En 2008 ingresó a la secundaria, pero su aprovechamiento descendió drásticamente e incluso intentó suicidarse otra vez. Después se trasladó a la ciudad de México con la familia materna para terminar la secundaria y cursar la preparatoria, la cual no terminó.

La familia se enteró de lo sucedido cuando acudió a regalar el traje de acólito a Jorge Pérez, párroco titular del templo, quien estaba de vuelta después de nueve meses de estar enfermo.

“El cura nos recibió y nos dijo que era su deber comunicarnos algo serio: que su sustituto Gerardo Silvestre tenía varias acusaciones de pederastia en Santiago Camotlán y en Villa Alta, donde fue sacerdote, y sospechaba que mi hijo y los otros dos niños acólitos eran también víctimas”, apuntó Mendoza Flores.

La familia se trasladó al Distrito Federal para dialogar con su hijo. “Le dijimos: ‘ya lo sabemos, no puedes ocultarlo’, porque no sólo abusaron de él. Entonces confesó: ‘Por eso no puedo vivir, por eso me quise suicidar, por eso mi situación en la escuela. No puedo con esto’”, nos dijo.

Se quejó de que la procuradu- ría del estado no ha consignado a un juez la averiguación previa 22/DS/2012 iniciada por la agresión a su hijo y a otros menores de edad víctimas de abuso en Santiago Camotlán y Villa Alta.

También lamentó que la arquidiócesis de Oaxaca no haya intervenido para sancionar al sacerdote, a pesar de tener conocimiento de varias denuncias por pederastia en su contra. Mendoza Flores le pidió no solapar al prelado y castigarlo para evitar que incurra en nuevos casos de pederastia.

Pedro fue ingresado a la Asociación para el Desarrollo Integral de Personas Violadas para recibir atención médica, legal y sicológica. Su padre requirió ayuda al gobierno estatal para sufragar la terapia de su hijo, de 500 pesos dos veces a la semana, pues dice que “cuando me va bien ganó al día entre 200 o 300 pesos, pero no me alcanza”.

Related posts