GobOax Head

Aumenta la reentrada en la atmósfera de deshechos espaciales

 Mexico, 17 Abril 2012, (EUROPA PRESS).-   El ritmo de reentrada en la Tierra de los componentes de una nave que se desprenden durante un lanzamiento en 2011 responde a una media de uno por semana, según el último informe de la Oficina del Programa de la NASA de Restos Orbitales.

   El trabajo señala que, históricamente, las etapas de los vehículo de lanzamiento siempre han representado gran parte de los desechos de reentrada que se recuperan cada año alrededor del mundo. Actualmente, el riesgo que suponen estos restos para la población es de 1 entre 10.000, una cifra adoptada por las organizaciones en los Estados Unidos, Europa y Japón.

   Sin embargo, destaca que el ritmo de lanzamientos está creciendo y, por tanto, también lo hace el número de piezas que regresan a la Tierra. Ante esta situación, la comunidad internacional está poniendo un mayor énfasis a la hora de limitar la reentrada incontrolada de las etapas del vehículo de lanzamiento.

   En cuanto a los operadores, el informe destaca una mayor conciencia hacia los riesgos de las reentradas, por lo que actualmente se examinan cada vez más lo vehículos y, cuando es posible, se adoptan protocolos de reentrada controlada o se utilizan las órbitas de eliminación por encima de 2.000 kilómetros, desde las que se miden los intervalos de deterioro orbital en milenios. En este sentido, la NASA también señala que la comunidad internacional está poniendo un mayor hincapié en los peligros de estas reentradas incontroladas.

   Las misiones en órbita baja suelen realizar reetradas controladas. En este sentido, en 2011 se ha llegado a un número récord de etapas de vehículo de lanzamiento, ocho en total, que fueron intencionadamente colocadas para que cayeran sobre zonas de océano.

RIESGO DE COLISIONES CON LA ISS

   Por otra parte, el informe destaca la situación de la Estación Espacial Internacional (ISS) que, en el último año (desde abril 2011 hasta abril de 2012) ha tenido que llevar a cabo cuatro maniobras para evitar alguna colisión con basura espacial. Esta situación preocupa a los expertos, ya que, en los 12 años anteriores, el módulo espacial sólo había tenido una alerta por este motivo.

   Según el último informe de la Oficina del Programa de la NASA de Restos Orbitales, al que ha tenido acceso Europa Press, los estudios y protocolos que se realizan para determinar cuándo un objeto conocido pasará a pocos kilómetros de la ISS se han se mantenido sin cambios durante varios años, al igual que el nivel de amenaza ante una colisión.

   Sin embargo, el trabajo destaca que estas estadísticas de riesgo no han contado con la destrucción, en 2008, de la nave espacial rusa Cosmos 2421, que se rompió en marcha en más de 500 piezas, que ahora son escombros espaciales, y que podrían pasar a 60 kilómetros por encima de la ISS.

   Del mismo modo, consideran como factor de riesgo la actividad solar, que varía en un periodo aproximado de 11 años. Así, después de un intervalo de la actividad solar muy baja, el Sol se está acercando a un pico de gran actividad, que se espera para el año 2013. “A medida que aumenta la actividad solar, la atmósfera de la Tierra se calienta y se expande, lo que aumenta la resistencia en los objetos que se encuentran bajo influencia de la órbita de la Tierra. A su vez, conduce a un mayor número de la caída de objetos a través de la órbita de la ISS en su camino a una reentrada”, señala el estudio.

   En este sentido, apunta que, durante 2011, aproximadamente 500 desechos catalogados descendieron a través de la altitud de la ISS; mientras que los totales para 2009 y 2010 eran menos de 300 y menos de 400 objetos, respectivamente. El estudio indica que la mitad de los desechos catalogados que reentraron durante el año pasado provenían de los satélites chinos prueba Fengyun-1C y de la colisión accidental de la Cosmos 2251 y el Iridium en 2009.

   La colisión ocurrió varios cientos de kilómetros por encima de la ISS, pero los desechos resultantes del suceso se han visto especialmente afectados por los aumentos en la actividad solar, de ahí que hayan caído en altitud.

   Ante esta situación, y la esperada subida de actividad solar el próximo año, los expertos de la NASA recomiendas aumentar los controles y preparar con mejores protocolos la situación de la ISS para evitar colisiones.

Related posts