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Finanzas y habilidades gerenciales, aprendizajes para la vida

Finanzas y habilidades gerenciales, aprendizajes para la vida

Al salir de la universidad al mundo laboral, el descubrimiento de que no basta con ser un profesionista competente para tener la estabilidad financiera que uno esperaba en su época de estudiante es un duro aprendizaje que, como toda adquisición de conciencia, puede ser una oportunidad si se aprovecha bien.

Un día, la epifanía sucede y está relacionada con la administración de tus recursos, o más concretamente, con los primeros descalabros a nivel personal. Así, el mal cálculo de los impuestos, las deudas acumuladas o los imprevistos que cimbran, acaban por ser una invitación a aprender acerca de cómo llevar unas finanzas personales sanas, aunque la carrera profesional que se haya elegido nada tenga que ver con esto.

Otra buena razón para tomarse un curso de finanzas para no financieros es el haber accedido a una posición laboral en la que sea necesario comprender la información financiera y adquirir el lenguaje propio de ese ámbito a fin de comunicarse con instituciones bancarias y tomadores de decisiones, o bien por iniciativa propia en casos en los que se desee crecer profesionalmente.

Entre los beneficios de apuntarse a un curso de esta naturaleza están el comprender cómo se formulan los estados financieros, llevar a cabo análisis sobre los recursos disponibles, así como de situaciones que demandan una toma rápida –pero a la vez concienzuda— de decisiones. De igual forma, invertir en estudios en esta materia te permitirá desarrollar la capacidad para prever situaciones que puedan conducir a la organización a estados de crisis o, por el contrario, a detectar oportunidades y tomarlas en el momento preciso.

Un tercer escenario en el que esta formación no es opcional, es el estar en el proceso de iniciar un negocio propio, situación en la que no sólo será indispensable poseer unos conocimientos financieros sólidos, sino haber desarrollado eso a lo que coloquialmente llaman el “don de mando”, que no es otra cosa que un conjunto de características entre las que se incluyen la capacidad de liderazgo, asertividad e inteligencia emocional, administración del tiempo, integración de equipos de trabajo, ‘coaching’, administración de proyectos y calidad en el servicio, entre otras. Para ello, conviene tomarse uno o dos cursos de habilidades gerenciales que te llevarán a una segunda toma de conciencia; esta vez acerca de lo que puede hacer triunfar a tu negocio más allá de tus competencias profesionales y tu sensatez en la toma de decisiones financieras.

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