GobOax Head

Las mujeres, ¿pueden eyacular? La ciencia responde

Las mujeres, ¿pueden eyacular? La ciencia responde

Aunque hay mujeres que les avergüenza (¡aunque no deberían en absoluto!), la eyaculación no es simplemente masculina.

Alrededor de la sexualidad femenina existen muchos mitos y tabúes. Muchos de ellos son generados por las propias inhibiciones que rodean al cuerpo de la mujer: por un lado, se lo expone (como en las publicidades) y, por el otro, se o oculta (como cuando está en su ciclo menstrual).

Pues bien, la sexualidad femenina no debería ser ningún tabú, sino algo tomado como natural y orgánico: la mujer tiene derecho a sentir placer y a tomar control de su cuerpo y su deseo.

Aunque hay mujeres que les avergüenza (¡aunque no deberían en absoluto!), eyacular no es simplemente algo masculino.

De acuerdo a una investigación, dado que la mujer posee una estructura prostática embrionaria para que el hombre pueda desarrollar la correspondiente próstata (por eso se dice que en el desarrollo embrionario, todos fuimos mujeres en un principio), esto podría producir producir una descarga genital no urinaria y sexualmente inducida (Venegas, Carmona Mena, Alvarez, & Arévalo, 2006). Dicha descarga es lo que se llama “eyaculación femenina”.

 

Hay también cierto acuerdo entre los expertos de que la responsable de eyacular sería la glándula de Skene, que es similar a la glándula prostática de los hombres, por eso es conocida como “la próstata de la mujer”. Esta glándula se ubica entre la vejiga y la vagina, y alrededor de la uretra. Con la excitación, se inflama y puede expulsar líquido que, por la cantidad y la ubicación puede dar la sensación de ser orina, pero no lo es.

A diferencia del hombre, además, la eyaculación femenina no necesariamente va unida al orgasmo.

De esta manera, hacer visible el placer femenino a través de la eyaculación invierte el convencionalismo respecto al género (García, 2005); y eso permite ir derribando mitos y lugares “para hombres” y “para mujeres”, también a la hora del sexo.

Recuerda: tu cuerpo es perfecto tal y como es; nunca te avergüences.

Fuentes: La Mente es Maravillosa

Related posts