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‘Los colores de Oaxaca’ llegan al Distrito Federal

Se trata de un ‘producto cultural’ que vuelve al Distrito Federal tras 13 años de ausencia con artículos elaborados por manos oaxaqueñas. Estará del 13 al 22 de abril en el CNART.

 

 

Mexico,DF, 16 Abril 2012, (Francisco Velázquez/El Financiero).-  Oaxaca llegó a la Ciudad de México. Los colores, olores, texturas y alegría arribaron este viernes 13 de abril en medio una fiesta que se instaló en el Centro Nacional de las Artes (CENART), cuyo objetivo es promover y comercializar productos textiles, de hojalata, cerámica, barro, huipiles, cuchillería, huarachería, bordados, máscaras, alebrijes y de mantelería que conforman la exposición ‘Los colores de Oaxaca’.

Según Juan Carlos López, coordinador de la muestra, se trata de un “producto cultural” que vuelve al Distrito Federal luego de 13 años de ausencia con artículos “elaborados por manos oaxaqueñas”, mismos que convivirán del 13 al 22 de abril con expresiones artísticas, exposiciones gastronómicas y de mezcal, así como una exhibición de 16 largometrajes del ‘Oaxaca Film Fest’ en este mismo espacio.

“Venimos a mostrarle a nuestros hermanos de la capital del país, a los oaxaqueños que residen aquí y a quien nos quiera acompañar, parte de las riquezas que este estado del sur de México ofrece”, dijo el coordinador de ‘Los colores de Oaxaca’.

La magia de la presencia oaxaqueña se vivirá también en esta exposición, pues anunció que los mismos vendedores trabajarán en sus stands “elaborando nieve y ofreciendo degustaciones, las mayoras -nuestras cocineras- prepararán los moles, así como los platillos típicos de nuestra tierra”.

Junto con este festival, como él lo denominó, “viene una propuesta muy fresca de la Guelaguetza realizada por el Grupo Folklórico de Oaxaca que trae nuevos diseños en el vestuario, además del ‘Conjunto Típico Revoluciones’, un grupo de jóvenes que rescataron la guitarra séptima, música de la Revolución y oaxaqueña adaptada a la época contemporánea”, dijo.

Olor a fiesta

Caminar por los pasillos de esta exposición es como estar en Oaxaca. El olor a café, nieve, quesos y moles saltan de inmediato para crear un ambiente particular que transporta a los asistentes a la entidad que vio nacer a Benito Juárez. A esta atmósfera se le suma la música típica de la región, lo cual aumenta la sensación de estar en dicho estado.

Tan pronto la gente se acerca a observar los productos que se ofrecen en cada uno de los stands, la amabilidad de los oaxaqueños se hace presente. Pruebas sin compromiso de compra, sólo para comprobar la calidad, así como pláticas sobre la elaboración de los productos son la constante.

Álvaro Hernández Flores, textilero oriundo de la sierra Juárez y uno de los más de 320 artesanos que participan en ‘Los colores de Oaxaca’, comentó que vino a este evento por “la necesidad de trabajar, pues la situación como artesanos está difícil”, pero también llegó con la intención de exhibir su trabajo.

Otros artesanos, como Donají Salgado y Hortensia López, comparten el mismo espacio de venta, con lo cual dan muestra de su solidaridad. De esta manera, además de ayudarse entre ellos con los gastos de instalación, los asistentes tienen la ventaja de encontrar en un mismo puesto diferentes artículos.

Donají se dedica a la joyería en filigrana con diseños antiguos, una tradición familiar que tiene como meta rescatar modelos coloniales “o de los que usaban nuestras abuelitas”, dijo. Por su parte, Hortensia vende bolsas bordadas a mano con diseños “muy exclusivos” hechos con fibras naturales y a mano. Para ella, los colores de Oaxaca son muy vivos, pero sobre todo “se trata de tintes naturales”.

El ambiente de una festividad oaxaqueña estaría incompleto si no hubiera comida. Para evitar esto, ‘El restaurante de la Abuelita’, un negocio que viene desde la ciudad de Oaxaca, ofrece a los comensales botanas, tlayudas, memelas, empanadas, enchiladas, enmoladas, tamales oaxaqueños, chiles rellenos, tasajo, cecina, chorizo, chapulines, así como un total de 7 moles: negro, rojo, “coloradito”, verde, amarillo, almendrado y el chichil.

En esta exposición no podía faltar el tradicional mezcal oaxaqueño, el cual, según Juan Carlos López le da sustento a 25,000 familias en el estado. Con esta bebida, o ‘afloja lengua’ como Juan Carlos lo llama, la gente de Oaxaca le da la bienvenida a sus familiares y amigos, aunque con ella también se brinda por el nacimiento de un bebé o por la muerte de un familiar.

La fiesta que se vive en ‘Los colores de Oaxaca’ durará 10 días en las instalaciones del CNART, tiempo en el que la Secretaría de Turismo del Distrito Federal prevé la asistencia de poco más de 120,000 personas. La entrada a esta muestra representativa del estado es libre y durante su celebración actuarán Susana Harp y Alejandra Robles.

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