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Los mareos durante el embarazo

Los mareos durante el embarazo

Si durante el embarazo te baja la tensión es fácil que sufras mareos. No te preocupes, es normal que te suceda en la primera mitad de la gestación porque en tu estado el cuerpo produce algunas sustancias vasodilatadoras y la sangre circula más lentamente.

Cuando el riego sanguíneo no llega bien al cerebro se produce el mareo como un mecanismo de defensa que tiene el cuerpo, porque la caída que genera nos pone en posición horizontal y así se reanuda más fácilmente el riego.

Procura llevar siempre un abanico y si notas que te mareas date un poco de aire, quítate algo de ropa y colócate en un lugar fresco; si puedes, refréscate con agua.

Después tómate una bebida azucarada, un café o un puñadito de frutos secos que te ayudarán a recuperar el nivel de azúcar en sangre. Si se repiten los mareos con frecuencia díselo a tu médico que te recetará algún medicamento para evitarlos.

Por que se producen los mareos

Si notas algún mareo no te preocupes, es normal tenerlos en el comienzo del embarazo, pero suelen desaparecer pasado el primer trimestre cuando el cuerpo se ha adaptado al cambio que le ha producido el nuevo estado. Estas son las principales causas por la que se producen:

– Para generar más oxigeno para el niño, el ritmo respiratorio de la mamá aumenta y se produce un exceso de oxígeno en el cerebro que puede dar lugar a mareos y a desmayos.

– La mamá también asimila más rápidamente los carbohidratos para alimentar bien a su hijo, eso, o no tomar nada durante varias horas, puede hacer que le baje el nivel de azúcar en sangre.

– El hierro que el bebé necesita para su desarrollo puede ocasionar una anemia importante en la mamá que da lugar a cansancio, apatía y a veces mareos.

– Los cambios hormonales, especialmente el aumento de las hormonas encargadas de preparar el cuerpo para el embarazo también ocasionan mareos.

– El exceso de calor hace que baje la tensión y puede producir sensación de mareo y también los cambios de posturas repentinos, porque con los movimientos bruscos disminuye la cantidad de oxígeno que llega al cerebro.

– El aumento de peso, que comprime las arterias y las venas puede ser otra causa.

Fuente: NoticiasMujer

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