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Padecen trastorno del sueño 37 millones de mexicanos

Padecen trastorno del sueño 37 millones de mexicanos

(Milenio) México • En México los trastornos del sueño son un problema de salud pública que afectan a uno de cada tres habitantes —lo que equivale a 37 millones de personas— y pueden provocar diversos padecimientos crónicos como insomnio, apnea, somnolencia diurna y sonambulismo que a la larga derivan en problemas de salud, bajo rendimiento laboral y aumentan el riesgo de accidentes.

Bajo esta situación, la Universidad Nacional Autónoma de México, a través de la Facultad de Psicología, ofrece el plan de estudios de posgrado en Trastornos del Dormir, el primero en su tipo en Latinoamérica que tiene como principal objetivo formar recursos humanos altamente especializados que puedan atender a la población afectada.

Este posgrado está dirigido a psicólogos y profesionales de la salud como médicos, psiquiatras, neumólogos, cardiólogos, geriatras y expertos en áreas afines. El curso integra conocimientos teóricos fundamentales sobre los mecanismos neurobiológicos y fisiológicos del dormir.

Según los encargados de impartir el posgrado, las clases se enfatizan en la importancia de la práctica del saber adquirido mediante el entrenamiento clínico para el diagnóstico, tratamiento e investigación de afecciones relacionadas, con residencias en las clínicas respectivas de la UNAM y de los institutos del sector salud, con atención a las recomendaciones de organismos internacionales que regulan el ejercicio profesional.

Sobre lo anterior, María Corsi Cabrera, responsable del Laboratorio de Sueño de la FP, subrayó que por las cifras de la población que presenta estos padecimientos, México requiere un gran número de profesionales que puedan atender con éxito estos trastornos.

Dormir es una función esencial del organismo y un proceso complejo, que ocupa un tercio de la vida de las personas. Impacta desde el nivel molecular, hasta la conducta, por lo que hacerlo bien es fundamental para la salud, explicó.

Su falta repercute en el rendimiento laboral, el estado de ánimo y la calidad de relaciones personales. La privación de la fase MOR (Movimiento Ocular Rápido) afecta las reacciones emocionales y las funciones ejecutivas del cerebro, ejemplificó.

Además, estos trastornos tienen un impacto negativo sobre el peso corporal, la tolerancia a la insulina, y los sistemas cardiovascular y respiratorio, entre otros. Por ello, es tan importante como beber o comer, enfatizó.

La especialista subrayó que actualmente existe una tendencia a reducir las horas de descanso por cuestiones laborales o de diversión, lo que redunda en una deuda de sueño.

Como consecuencia de este ritmo de vida, en los fines de semana los individuos duermen, en promedio, entre una hora y media y dos más de lo habitual.

“Aun con esta compensación, todo el tiempo que se restringió tiene efectos negativos en la salud y bienestar, como somnolencia, pérdida de la atención, disminución de procesos cognitivos y alteración de procesos emocionales”.

La UNAM señala que la investigación en este campo tiene una tradición de varias décadas en la FP. Desde su fundación, al separarse el Colegio de Psicología de la Facultad de Filosofía y Letras, en 1973, destacan los trabajos de los precursores de la neurofisiología en México, como Raúl Hernández Peón, José María Calvo y Augusto Fernández Guardiola.

En el primer plan de estudios de la licenciatura se incluyó una materia relacionada con esta función, desde sus mecanismos, hasta sus desórdenes, recordó Corsi Cabrera.

Finalmente, el Laboratorio de Sueño indaga sobre la organización funcional cerebral durante el dormir, además de las consecuencias que tiene la falta de esta función sobre el comportamiento y las funciones cognitivas y emocionales, mediante el uso de técnicas de registro de la actividad eléctrica cerebral y de resonancia magnética funcional.

El sueño es el estado de quietud y reposo en el que el cuerpo descansa, restaura muchas funciones fisiológicas, recupera energía, ocurren procesos de crecimiento celular y el sistema nervioso central organiza toda la información de la experiencia que se vivió durante el día para integrarla a la memoria. El ciclo normal de sueño, integrado por cinco etapas, dura entre 1.5 y 2 horas, repitiéndose cuatro a seis veces por noche.

Claves
Tipos de descanso

► El ciclo incluye dos tipos de sueño: el tranquilo, cuando la persona atraviesa cuatro etapas desde un sueño ligero hasta un sueño profundo.

► El sueño activo, cuando la persona presenta mucho movimiento ocular rápido, y la respiración, los latidos del corazón y las ondas cerebrales se aceleran para después comenzar otra vez con el sueño ligero.

► Al padecer de sueño fragmentado o privación del sueño el ciclo de descanso se ve afectado. Esto a su vez, perjudica la vida diaria de los pacientes, generando somnolencia excesiva.

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