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Poliandria , cuando ella tiene un harén

Poliandria , cuando ella tiene un harén

Poliandria, una condición infrecuente entre las personas, por la cual una mujer puede estar casada simultáneamente con dos o más hombres

“Casarse con varios maridos al mismo tiempo ayuda a crear una red de seguridad para las mujeres en algunas culturas minoritarias”, según Kathrine Starkweather.

Madrid, España.- La mayoría de las personas saben lo que significa la poligamia, un régimen familiar en que se permite al varón tener varias esposas y que, por ejemplo, practicaban los mormones en sus inicios, o un “harén”, es decir un grupo de mujeres que viven bajo la dependencia de un jefe de familia y que, aunque suele asociarse a las sociedades musulmanas, también tuvo lugar en otras civilizaciones antiguas, como la griega.

Menos numerosas, seguramente, son aquellas que conocen el significado del término poliandria, una condición infrecuente entre las personas y poco documentada en la historia de la civilización, por la cual una mujer puede estar casada simultáneamente con dos o más hombres, si bien es algo más habitual entre otros seres vivos, como los insectos.

“Casarse con varios maridos al mismo tiempo ayuda a crear una red de seguridad para las mujeres en algunas culturas minoritarias”, según Kathrine Starkweather, investigadora de la Universidad de Missouri, MU, (www.missouri.edu) en Estados Unidos.

De acuerdo al estudio efectuado por Starkweather, que se está doctorando en Antropología en la MU, y publicado en la revista ‘Human Nature’, “disponer de maridos adicionales garantiza a las mujeres de dichas sociedades que sus niños sean atendidos, incluso si uno de sus padres muere o desaparece”.

PRÁCTICA DE CULTURAS MINORITARIAS

Starkweather y Raymond Hames, coautor del trabajo y profesor de Antropología en la Universidad de Nebraska (www.unl.edu), en EU., examinaron la documentación científica sobre 52 culturas de diversas épocas con tradiciones de poliandria pertenecientes a todos los continentes, excepto Europa.

Al estudiar la literatura sobre estas sociedades repartidas por todos los rincones del mundo, desde el Ártico hasta los trópicos, pasando por los desiertos, entre ellos la etnia Bari en Venezuela, los expertos descubrieron que el hecho de estar expuestas a condiciones ambientales similares parecía influir en que culturas disímiles adoptaran la poliandria.

En las culturas estudiadas, los varones con frecuencia superaban originalmente en número a las mujeres, pero después sufrían una elevada mortalidad antes de la edad adulta, porque eran más propensos a fallecer en la guerra, durante la caza y la pesca, o en accidentes, y además solían estar ausentes de su hogar por razones económicas, según Starkweather y Hames.

Según esta investigación, las culturas poliándricas tendían a ser de pequeña escala e igualitarias, y en aproximadamente la mitad de estos grupos humanos estudiados los maridos adicionales estaban estrechamente relacionados con el primer esposo, una práctica que, según los autores de la investigación, tiene repercusiones económicas.

En estudios previos, se ha comprobado que las tradiciones de trasmisión de la propiedad de la tierra en las culturas poliándricas, especialmente las de Nepal, Tibet y la India, conducían a que la tierra fuera dividida en partes iguales entre los hijos varones tras la muerte de padre de la familia.

Según la investigadora de la MU, esta práctica habría conducido a que la tierra quedará subdividida en parcelas demasiado pequeñas para ser cultivadas, de forma que proporcionaran cosechas suficientes para alimentar a una familia.

Para Starkweather y Hames, la poliandria habría sido una respuesta a esta situación, ya que si hay varios hermanos casados con la misma mujer, la explotación familiar de las tierras permanece intacta y sin subdividirse, permitiendo que su cultivo genere una cosecha que permita alimentar al núcleo familiar.

Al estudiar a estas pequeñas culturas igualitarias, Starkweather comprobó que los hermanos más jóvenes integrantes del matrimonio poliándrico suelen proteger y proporcionar alimento para la familia cuando está ausente el hermano mayor, que a menudo es el marido primario.

“Esta investigación muestra que los seres humanos son capaces de tener una enorme variabilidad y adaptabilidad en sus comportamientos y que sus estructuras matrimoniales no están escritas en piedra sino que, a lo largo de la historia, la gente ha adaptado sus normas sociales para asegurar la supervivencia y el bienestar de sus hijos”, ha señalado Starkweather.

“TODOS PARA UNA”, EN EL REINO ANIMAL

La poliandria es mucho más frecuente en el reino animal y está presente en una gran cantidad de especies, desde los insectos a los mamíferos, de acuerdo a un estudio de las universidades de Exeter (www.exeter.ac.uk) y Liverpool (www.liv.ac.uk), en el Reino Unido, según el cual este fenómeno podría tener una ventaja biológica, consistente en reducir el riesgo de que una población animal se extinga debido a que se produzcan sucesivas generaciones formadas sólo por hembras.

De acuerdo a esta investigación, publicada en la revista ‘Current Biology’, las hembras que tienen múltiples parejas sexuales podrían ser la clave para que sobreviva una especie, debido al cromosoma SR, una parte del núcleo de las células, que tiene el efecto de eliminar la presencia en el esperma del cromosoma Y, presente sólo en los individuos machos.

Si el SR proliferase en una especie y lo portase la mayor parte de su descendencia femenina, este cromosoma “antimasculino” pasaría nuevamente a los hijos, dando lugar a su vez a cada vez más generaciones sucesivas de hembras, hasta que finalmente no quedarían machos y la población se extinguiría.

El estudio británico, efectuado con la mosca de la fruta ‘Drosophila pseudoobscura’, indica que el que una hembra tenga múltiples machos puede suprimir la expansión del cromosoma SR, haciendo las generaciones de “sólo hembras” sean una rareza.

Según los expertos de Exeter y Liverpool, este efecto obedece a que los machos que portan el cromosoma SR producen la mitad del esperma que los machos normales. Cuando una hembra se empareja con múltiples machos, sus espermatozoides compiten para fertilizar los óvulos, y son superados en esta competición por los espermatozoides de los machos normales, con lo que el SR no logra expandirse, según los británicos.

“La poliandria es un fenómeno muy extendido en la naturaleza pero sigue siendo algo así como un enigma para los científicos. Nuestro estudio sugiere que este fenómeno biológico podría ayudar a salvar a una población de la extinción”, según ha explicado la bióloga evolucionista Nina Wedell, de la Universidad de Exeter, autora principal del estudio.

En general los biólogos creen que la función de la poliandria –que practican las abejas, ranas, buitres, cormoranes y macacos, entre otras especies- es contribuir a que las hembras engendren descendientes aptos, dado que gracias a esta práctica, el esperma que acaba fertilizándolas sería el del macho con mejores genes.

Sin embargo, algunas investigaciones sugieren, por contra, que la promiscuidad de las hembras no ayuda siempre a conseguir la mejor contribución genética paterna.

Un equipo de investigadores de las universidades de Uppsala (www.uu.se), en Suecia, y Aarhus (www.au.dk), en Dinamarca, ha estudiado las hembras de un tipo de escarabajo comúnmente denominado gorgojo, las cuales suelen aparearse con múltiples machos.

Al investigar a los escarabajos ‘Callosobruchus maculatus’, este equipo dirigido por el biólogo y ecólogo Goran Arnqvist, de la universidad de Uppsala, ha descubierto que, cuando los gorgojos hembras se aparean con dos machos, el macho con genes de “baja calidad” procrea más descendientes que el macho con una dotación genética de “alta calidad”.

Conclusión: la poliandria todavía puede seguir acompañada del adjetivo “enigmática”, ha comentado este investigador.

DESTACADOS:

— “En algunas culturas minoritarias, casarse con varios maridos al mismo tiempo, garantiza a las mujeres que sus niños sean atendidos, incluso si uno de sus padres muere o desaparece”, según la antropóloga Kathrine Starkweather, de la Universidad de Missouri, en Estados Unidos.

— Las hembras con múltiples parejas sexuales podrían ser la clave para que sobreviva una especie, debido a que su poliandria evita que prolifere un tipo de cromosoma que produciría generaciones formadas sólo por hembras, según expertos de las universidades de Exeter y Liverpool, en el Reino Unido

— La promiscuidad de las hembras no ayuda siempre a conseguir la mejor contribución genética paterna, según han descubierto investigadores de las universidades de Uppsala, en Suecia, y Aarhus, en Dinamarca, al estudiar a un tipo de escarabajo denominado ‘Callosobruchus maculatus’.

Fuente: EFE

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