Quienes comen carne roja padecen más seguido inflación del intestino

Quienes comen carne roja padecen más seguido inflación del intestino

Quienes comen carne roja padecen más seguido inflación del intestino

Quienes consumen mucha carne roja sufren con más frecuencia una forma muy habitual de inflamación del intestino denominada diverticulitis, reveló un estudio publicado este martes.

Esta enfermedad se produce por la inflación de uno o de varios divertículos, unas pequeñas bolsas de tejido que forma la mucosa interna del intestino.

El estudio, que dividió a los participantes entre los sujetos que consumían más carne, de un grupo control, determinó que la diverticulitis es un 58% más frecuente entre los primeros, explicaron los expertos, en su mayoría académicos de la Universidad de Harvard.

Los datos fueron extraídos de un amplio estudio epidemiológico en Estados Unidos, que analizó las respuestas de más de 46.000 hombres encuestados periódicamente desde 1986.

Cada cuatro años los participantes respondieron a preguntas sobre sus hábitos alimenticios en el año anterior, especificando su consumo de carne roja, pollo o pescado. Los rangos variaban desde la opción “nunca o menos de una vez al mes” a “seis veces por día o más”.

Del total del grupo, 764 hombres desarrollaron diverticulitis, una cifra que equivale al 1,6%.

Los expertos destacaron que el estudio sólo mide una coincidencia estadística pero no expresa un vínculo de causalidad.

Los grandes consumidores de carne roja también fumaban más que la media, practicaban menos deporte y recurrían más veces a los antiinflamatorios y analgésicos.

El equipo se lanzó con algunas hipótesis, entre ellas que el consumo elevado de carnes rojas podría perturbar el equilibrio de las bacterias que habitan en el intestino.

La diverticulitis es un mal relativamente corriente que puede tener consecuencias graves en un 4% de los casos (abscesos, peritonitis, perforación del intestino), destacaron los autores del estudio publicado en Gut, una revista médica especializada que depende de la publicación British Medical Journal (BMJ).

AFP

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