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Si tu acidez de estómago dura mucho, puede ser algo peor

Si tu acidez de estómago dura mucho, puede ser algo peor

¿Quién no ha tenido alguna vez acidez de estómago tras una comida copiosa o tras la ingesta de algún alimento picante? Se trata de una molestia leve pero que en caso de que se alargue en el tiempo debe hacernos sospechar de que algo no va bien.

“La duración de la acidez, para considerarla un síntoma banal, debería ser esporádica e intermitente”, informa a CuídatePlus Rosa Prats, miembro de la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (Sefac). El problema viene cuando se alarga en el tiempo. “Si sufre pirosis más de dos veces por semana (con reflujo o sin reflujo), probablemente (en el 95 por ciento de los casos), sufra una enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), que puede ser potencialmente grave si no se diagnostica y trata a tiempo”, advierte la farmacéutica.

Esta patología se define como “el paso del contenido gástrico (ácido) al esófago de forma espontánea, en ausencia de algo que lo provoque, como náuseas o vómitos”, explica. En pequeña magnitud “es un fenómeno fisiológico y se denomina simplemente reflujo gastroesofágico (RGE)”, matiza.

Por su parte, la acidez puede presentarse en periodos posprandiales o inmediatos, “durante el ejercicio, en posición decúbito o por la noche”, describe Prats. Es importante recalcar que este problema puede agravarse al inclicarse la persona hacia delante, al estirarse o acostarse y puede empeorar después de las comidas.

Aunque no hay perfil determinado de pacientes más propensos a sufrir acidez, lo cierto es que sí suele ser más frecuente en “personas con sobrepeso u obesidad, embarazadas, fumadores, que lleven prendas ajustadas, que realizan ejercicios intensos después de comer, que coman ciertos alimentos que puedan ser irritantes para el estómago o ciertos medicamentos”.

Antiácidos vs inhibidores de la bomba de protones

Para el tratamiento de la acidez, según informa Prats, lo más recomendable será el uso de antiácidos. Estos “son eficaces para combatir la pirosis gástrica puntual”. Los de acción rápida y no sistémicos, señala, “son la medida farmacológica de primera elección y además, no requieren prescripción médica”. En este caso se aconsejan “las combinaciones de magnesio y aluminio (almagato o malgadato)”. Para un uso responsables, la experta recuerda la importancia de “conocer las interacciones de estos fármacos y evitar su abuso”.

Se trata de medicamentos seguros por lo que “en principio, pueden utilizarlos todos los pacientes, siempre que se tome a las dosis y duración recomendada”, a excepción, eso sí de “embarazadas y madres lactantes, que deberían consultar con su médico”, recuerda.

En cuanto al uso de los inhibidores de la bomba de protones (comúnmente llamados prazoles), muy utilizados por la población para tratar o aliviar la acidez, según la experta “no son eficaces de forma puntual y sólo se deberían tomar si el problema es crónico”.

Asimismo, “se evitará el uso de fármacos antisecretores en pacientes con síntomas frecuentes y persistentes ya que pueden enmascarar los síntomas del paciente y ocasionar el retraso del diagnóstico del médico”.

Prevención

Pero aún más importante que el tratamiento son las medidas preventivas. Son consejos sencillos que, sin duda, ayudarán a evitar los síntomas y la aparición de la acidez de estómago.

Entre otros consejos Prats señala:

  • Evitar el sobrepeso. El sobrepeso puede causar presión en el estómago y retrasar el vaciamiento gástrico, lo que puede agravar la pirosis, a parte de otros problemas de salud añadidos.
  • Evitar comidas copiosas, haciéndolas más frecuentes y menos abundantes, para no estimular excesivamente los ácidos estomacales. Preferiblemente se optará por alimentos ricos en fibras, moderados en proteínas y bajos en grasas. Por ejemplo, carnes magras, productos lácteos desnatados, pescados o verduras, y siempre mejor al horno, al vapor o en su jugo, es decir, sin apenas añadir grasas, salsas o rebozados.
  • Procurar masticar y comer despacio para triturar bien los alimentos y favorecer la digestión. Es importante dedicar tiempo a la comida (entre 20 y 45 minutos por lo menos) y evitar hablar durante la comida, de esta forma no se tragará aire que luego se expulsará mezclado con los ácidos, lo que aumenta la sensación de pirosis.
  • Intentar comer dos o tres horas antes de acostarse.
  • Evitar tomar medicamentos que agraven o produzcan acidez, por lo que se debe conocer toda la medicación que toma el paciente y advertirle de la irritación gástrica de antiinflamatorios como aspirina, AINE, etc. Advertir al paciente en tratamiento de que no debe dejar de tomarlo sin consultar.
  • Identificar y evitar alimentos que le producen síntomas, como café, té y bebidas con cafeína, bebidas gaseosas y alcohol, comidas con alto contenido en grasas o muy condimentadas, chocolate y menta y productos derivados del tomate y cítricos.
  • En caso de tener ardores durante la noche elevar la cabecera de la cama 20 cm, utilizando tacos de madera en las patas de la cama o cojines bajo el colchón. El recostarse sobre el lado izquierdo facilita el vaciado gástrico.
  • Evitar la ropa ajustada y los cinturones apretados.
  • Evitar o dejar de fumar.
  • Evitar el ejercicio físico intenso, si ello empeora la pirosis. Aunque es aconsejable caminar después de las comidas y no irse a dormir para aminorar la pirosis, nunca se debe hacer ejercicio intenso con el estómago lleno, ya que puede presionar inadecuadamente la zona abdominal y agravar los síntomas, y llegar en algunos casos incluso a producir el vómito.
  • Evitar el estrés, ansiedad o nerviosismo. Se debe tener en cuenta que situaciones de estrés, ansiedad o nerviosismo pueden aumentar los síntomas.

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