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3 posturas cuando ella está encima

3 posturas cuando ella está encima

Las posturas cuando ella está encima facilitan el contacto visual y la continua estimulación de otras zonas erógenas. Te contamos en detalle cómo practicar las favoritas.

Las posturas cuando ella está encima se han convertido en las favoritas de casi todas las parejas. Aunque los hombres tienen cierta tendencia a ‘dominar’ en la cama, no les choca la idea que sean ellas quienes los dominen y lleven el control del encuentro.

De hecho, debido al contacto visual y la facilidad para estimular otras de sus zonas erógenas, son posiciones que les resultan muy excitantes a ambos. Además, innovan el sexo y son ideales para alcanzar orgasmos más repetidos e intensos.

¿Quieres saber más de las posturas cuando ella está encima? Sabemos que tanto mujeres como hombres desean experimentarlas. Por eso, a continuación queremos compartir en detalle las que se destacan por las múltiples sensaciones que provocan. ¡Disfrútalas!

1. Postura de Andrómaca

La posición de Andrómaca está inspirada en un personaje de la mitología griega. También se conoce como “posición del molino” y es una de las favoritas para “dominar”. Los hombres quedan a merced de la mujer y pueden disfrutar de los movimientos de sus caderas mientras ellas llevan el ritmo de la penetración.

¿Cómo hacerla?

El hombre se acuesta boca arriba y la mujer se sienta sobre él, con las rodillas flexionadas. Esto le permite a ella controlar los movimientos y la profundidad de la penetración. Además, aumenta el frotamiento en la región del clítoris.
Para sensaciones más intensas, el hombre puede estimular el clítoris y los senos con sus manos. Así, ella puede alcanzar el orgasmo con más facilidad o, de hecho, puede tener múltiples orgasmos.
La mujer se puede inclinar un poco hacia atrás para disminuir el peso sobre su compañero. También puede extender los brazos al máximo para aumentar el roce del punto G con el pene.

Desventaja:

El ángulo de la penetración a veces es incómodo para el hombre. Es importante que ella tenga cuidado porque si el pene se dobla en la inclinación hacia atrás puede ser doloroso.

2. Postura de columpio

La postura de columpio, también llamada posición de “rodeo”, sugiere un juego sexual en el que ambos se mueven y dan golpes de cadera como imitando la acción que se realiza al columpiarse. Dado que ella tiene el control absoluto de la posición, él puede estimular otras partes de su cuerpo con las manos. Además, es perfecta para crear nuevas fantasías.

¿Cómo hacerla?

El hombre se acuesta boca arriba y ella le da la espalda, sentándose lentamente sobre su miembro erecto. Puede utilizar los pies como apoyo, o bien, arrodillarse colocando cada pierna en ambas partes de las caderas de su pareja.

La postura ofrece un ángulo de visión sobre la penetración que resulta muy excitante para el hombre. Él, mientras ella se mueve a su ritmo favorito, puede tocarle las nalgas o tomarla por el pelo.

Los movimientos son un poco restringidos pues se limitan a elevar un poco la pelvis, flexionando las piernas al mismo tiempo para acompañar el balanceo. Sin embargo, ocasiona una excitante presión contra el pubis de la mujer.

Otra forma de hacer esta posición es que ella extienda su cuerpo hacia atrás y apoye los brazos en los de su compañero. Así, él puede alcanzar sus senos y ella podrá apoyar los glúteos mientras hace movimientos circulares.

Desventaja:

El hombre puede sentir molestia por el ángulo de la penetración, sobre todo cuando la erección es máxima.

3. Postura de la gran apertura

Una de las posturas cuando ella está encima que pueden ser muy cómodas para la pareja es la de “la gran apertura”. Aunque requiere una pequeña maniobra, ambos consiguen excitarse al máximo por el roce del punto G femenino y el golpe de los testículos contra los glúteos.

¿Cómo hacerla?

La mujer es la dominante y debe inclinar un poco su cuerpo hacia atrás, mientras desliza una pierna por debajo de la de su pareja.
Para no tener dificultades durante el coito, ella tendrá que sostener el pene bien apretado en la vagina, ya que se puede salir de manera involuntaria. Entonces, ella podrá ir y venir de manera transversal para estimular las paredes laterales de la vagina.
El hombre se recuesta sobre su espalda, aunque se puede levantar un poco para una penetración más profunda.

Desventaja:

La salida involuntaria del miembro masculino puede ser un poco incómoda para ambos. La amplitud de movimiento es más limitada que con otras posturas. ¿Aún no disfrutas estas posturas cuando ella está encima? Compártelas con tu pareja.

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Fuente: mejor con salud

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